Expertos analizaron más de 120 especies de plantas nativas con potencial ornamental




Cuarenta y cinco expertos en el campo de la botánica, biología el viverismo y el diseño paisajístico, se dieron cita los días 14 y 15 de febrero para analizar y catalogar más de 120 especies de plantas nativas que podrían ser usadas con fines ornamentales, para beneficio de la biodiversidad de los espacios donde se utilicen.

La actividad fue organizada por la Fundación Pro Zoológicos (FUNDAZOO), en conjunto con el Grupo de Especialistas en Planificación para la Conservación (CPSG Mesoamérica) de la Comisión de Supervivencia de Especies de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (SSC-UICN). FUNDAZOO también es miembro activo de la organización internacional Botanic Garden Conservation Internacional (BGCI) y de la Red de Jardines Botánicos de Costa Rica.

Ecosistemas latinoamericanos

Como introducción al evento, la directora de FUNDAZOO, Yolanda Matamoros, indicó que actualmente el 80% de los ecosistemas latinoamericanos tienen algún grado de amenaza, en especial en países como Colombia, Brasil y Ecuador. 

Matamoros explicó que estos problemas se generan principalmente por el cambio de uso del suelo hacia la agricultura, por lo que en la actualidad se proponen distintas técnicas de restauración de hábitats, no solamente la reforestación.

“El conocimiento de las plantas nativas con potencial ornamental nos puede ayudar a restaurar hábitats, como los urbanos, ayudando a los polinizadores que están amenazados, porque les estamos quitando sus fuentes de alimentación y amenazándolos con fumigación”, comentó Matamoros.

Todos los ecosistemas del mundo se están viendo afectados por la mano del ser humano, especialmente por el cambio climático, y por lo tanto científicos de todo el planeta han coincidido en la necesidad de conservar poblaciones de especies de manera integral.

Matamoros recordó que desde 1994 CPSG Mesoamérica y la Fundación Pro Zoológicos, han colaborado con más de 90 talleres en conservación en Costa Rica y diversos países del mundo.

Plantas nativas y el riesgo de las plantas exóticas

Willow Zuchowski, reconocida botánica radicada en Costa Rica, explicó en la charla inicial del taller,  que en el año 2008 habían comenzado un proyecto en Monteverde de Puntarenas, en el que se establecieron 6 jardines y 2 viveros de plantas nativas, como ejemplos que se pueden replicar en el resto del país.

Una especie nativa es aquella que pertenece a una región o ecosistema determinados. Su presencia en esa región es el resultado de eventos naturales sin ninguna intervención humana, sea en el pasado o actualmente. 

Zuchowski mencionó que Costa Rica alberga cerca del 5% de la biodiversidad de plantas y animales del mundo, además cuenta con gran diversidad de zonas botánicas, y gran cantidad de especies nativas que han sito utilizadas con fines artesanales y culturales de forma tradicional.

La experta alertó que la mayoría de los jardines están compuestos por plantas exóticas, algunas de las cuales son invasivas. Los jardines de plantas nativas brindan la oportunidad de aprender sobre las fauna y flora de la región.

Entre las ventajas de los jardines de plantas nativas están el ahorro del agua, dinero y mantenimiento, además de ser mejor hábitat para especies silvestres polinizadoras, evitando así que las especies invasoras sean introducidas causando daño a los ecosistemas y hasta a la salud del ser humano.

El marco legal del viverismo en Costa Rica

Yócelin Ríos, participante del taller por parte del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) explicó que cada acción que realicen los viveros tiene que contar con un permiso.

Ríos indicó que existen requisitos para la inscripción de permisos de los viveros y actualmente existen varias categorías, por ejemplo, los viveros con fines comerciales y los que no los tienen, así como los jardines botánicos con y sin fines comerciales. 

La funcionaria comentó que para cada categoría de manejo se requiere un plan de manejo que también puede ser convalidado por un estudio de impacto ambiental. Además es necesario contar con un regente con formación, experiencia e idoneidad para establecer una regencia, que sea aprobado por el SINAC y el colegio profesional respectivo.

Indicó que actualmente existe una lista de especies de aprovechamiento con fines comerciales, muy limitada y que, mediante decreto, podría aumentarse con los resultados del Taller de Plantas Nativas con Potencial Ornamental.